MOVILIZACIONES Y NEGOCIACIÓN: ANÁLISIS Y VALORACIÓN
Si en algo estamos todos los funcionarios de la Administración de Justicia de Cataluña de acuerdo es en:
Dicho esto y dando por seguro a partir de ahora que la gran concienciación del colectivo en la defensa de sus derechos siempre va a existir, a pesar del desencanto actual de una parte muy significativa de los funcionarios tras la firma de los acuerdos con el Departament, creemos que se hace necesario un análisis de las movilizaciones y la negociación efectuada, orientándolo especialmente hacia los errores de importancia cometidos, ya que son de estos de los que debemos de aprender para que no vuelvan a repetirse en el futuro.
Que quede claro que lo detallado a continuación obedece a un análisis y valoración exclusiva de este Sindicato. En CSI-CSIF consideramos imprescindible hacer un análisis crítico lo más objetivo posible, con la dificultad que el mismo conlleva al ser una parte interesada, de todo lo acontecido desde el mismo momento de la propuesta conjunta efectuada por todos los sindicatos representativos en nuestro ámbito.
UNIDAD SINDICAL Y PLATAFORMA REIVINDICATIVA
Es evidente que ha existido unidad sindical en la organización y preparación de las movilizaciones. En la negociación y durante las movilizaciones la unidad sindical ha sido más formal (de apariencia) que real.
Durante el desarrollo de todo el proceso los sindicatos hemos dados pruebas palpables a todos vosotros y lo más grave, a la propia Administración, que la unidad siempre “pendía de un hilo”, sin duda esta desunión ha perjudicado las movilizaciones, aunque resulta imposible valorar hasta que punto.
Ahora y tras los días transcurridos desde CSIF admitimos que fuimos demasiados contemporizadores con esa situación; durante la movilización justificábamos nuestra actitud con la necesidad de conservar a toda costa la unidad sindical, ya que considerábamos que era la única vía posible para que funcionase la misma. Después de casi un mes del final de ésta, consideramos que deberíamos haber forzado un mayor compromiso de todos los sindicatos con la unidad sindical, y fundamentalmente con la identificación de las aspiraciones que los funcionarios mayoritariamente tenían durante las movilizaciones.
Se ha de explicar las cosas mejor e intentar mantener una mayor proximidad con el colectivo, cuestión ésta, que debido a la mala planificación y premura de tiempo, no se ha podido llevar a cabo suficientemente.
Respecto a la plataforma reivindicativa en su día suscrita por todos los sindicatos, a nuestro entender cometimos dos errores importantes:
1.- Los sindicatos os planteamos una plataforma de máximos, que desde un buen principio la considerábamos inalcanzable. Desde luego desconocíamos los límites que podía aceptar el Departament, pero estaba claro que esos límites, sobre todo en el terreno económico, siempre estarían muy por debajo de la propuesta reivindicativa aprobada. A pesar de que así se informó a todos los funcionarios antes y durante las movilizaciones, consideramos que cometimos un error de bulto y en CSIF así lo asumimos.
2.- En la preparación de las movilizaciones y durante las mismas, ni se determinó ni se discutió claramente con los funcionarios la propuesta de mínimos que estábamos todos dispuestos a aceptar. Cuando finalmente se dio a conocer, se hizo de forma desordenada a partir del 6 de junio en las asambleas informativas convocadas durante los días de huelga. Este desorden y precipitación en la propuesta de mínimos aceptables, han sido los que a la postre han provocado más enfado y rechazo por gran parte de todos vosotros. Es un gran error que los sindicatos debemos asumir.
Incidiendo nuevamente en la plataforma reivindicativa, debemos aclarar que uno de los motivos de más desunión sindical y que se concretó durante las negociaciones con el Departament, era la prioridad que unos y otros sindicatos dábamos a los dos grandes temas a negociar: condiciones de trabajo (horario, plantillas, etc.) y cuestiones retributivas.
MOVILIZACIONES
Consideramos que la preparación previa de las movilizaciones se efectuó con bastante eficacia informando personalmente a todos los funcionarios y convocando asambleas en los grandes partidos judiciales, todo y la enorme tarea desarrollada por todos los delegados sindicales, aún quedaron algunos partidos judiciales, lo más alejados, y los compañeros/as de los juzgados y agrupaciones de paz por visitar, a pesar de estas ausencias, es evidente que se cumplieron las previsiones de ahí los resultados en el seguimiento de las movilizaciones.
Durante el desarrollo de las movilizaciones, la cosa ya fue otro cantar, definitivamente se impuso la improvisación y la desorganización sobre cualquier otra cuestión, dándose en las asambleas informativas situaciones diametralmente distintas, según los criterios y las intervenciones personales efectuadas por los diferentes delegados sindicales o la idoneidad de los lugares utilizados para realizarlas. En líneas generales los delegados de CSIF hemos sido demasiado contemporizadores en las intervenciones realizadas en las diversas asambleas llevadas a cabo. Asumimos nuestra responsabilidad, ya que la única salida era la de preservar la unidad sindical a toda costa. No obstante debe reconocerse, que la ausencia de un salón de actos donde poder celebrar asambleas de gran volumen de asistentes, ha perjudicado gravemente la organización de las movilizaciones ante la imposibilidad de poder convocar a todos los funcionarios a recibir información, debatir y adoptar las decisiones correspondientes.
Todo y lo expuesto, uno de los factores que más ha perjudicado las movilizaciones ha sido el escaso convencimiento que algunos delegados sindicales han tenido en las mismas, a pesar de tener a 3000 funcionarios en la calle. Ha resultado desalentador observar la sensación de debilidad mostrada por más de un delegado sindical ante responsables del Departament. La única explicación a esta actitud, que se nos ocurre, es que nunca creyeron en las movilizaciones como planteamiento de fuerza en la negociación y tan solo la consideraban como una amenaza verbal para que el Departament cediese a nuestras peticiones.
CONCLUSIONES
Expuestos los errores, determinadas actuaciones sindicales de muy difícil justificación y efectuado nuestro análisis, solo queda para concluir manifestaros:
1.- Tal como ya os manifestamos durante la preparación del referéndum, CSI-CSIF firmó el Preacuerdo con la total convicción de que la ultima propuesta de la Administración era absolutamente definitiva. Por esto consideramos que esta propuesta debía ser sometida a la consideración de todos vosotros.
2.- Los términos del Preacuerdo se pactaron en la negociación del 8 de junio en la mediación ante el Departament de Treball y se firmaron a 12 de la noche de dicho día, no es cierto que ya estuviese pactado todo antes del inicio de las movilizaciones, tal como han manifestado algunos rumores que han circulado por las oficinas judiciales, rumores que podrían estar justificados ante la actuación de algún delegado sindical, vendiendo a las asambleas “propuestas verbales” de la Administración que nunca se plasmaron por escrito y que en todo caso vieron la luz después de una dura negociación de más de 14 horas.
3.- Desde este Sindicato siempre hemos manifestado que el Preacuerdo, ahora ya Acuerdo, suscrito nos parecía, después de una dura negociación, un acuerdo aceptable, nunca nos ha parecido un acuerdo maravilloso, aunque dado su contenido global lo considerábamos suficiente para someterlo a la consideración de todos vosotros.